miércoles, 15 de junio de 2011

Cantarock - 1965-1985 20 Años de Rock Nacional (1985/1986)


Cantarock, fue una revista de música-rock con entrevistas y canciones (con letras y acordes) que se publicó en Argentina entre 1983 y 1988. Con periodistas "peso pesados" como  Miguel Grinberg, Eduardo Berti, Pipo Lernoud, Marcelo F. Bitar, Alfredo Rosso, etc.
Incluía además entrevistas, comentarios sobre discos, búsquedas de músicos, correo de lectores, clases de guitarra y se presentaban artistas nuevos.
Todas sus tapas (hasta 1987) fueron caricaturas de gran nivel.
Y las canciones aparecían con la armonización (acordes o "tonos") exacta igual que en los discos, a cargo de Daniel Curto (integrante del legendario grupo MIA).
Cantarock seguía la línea de "Expreso Imaginario", es decir con un marcado sentido filosófico apuntando hacia la libertad y la creativdad, más allá de las modas del momento. Y hoy en día se pueden encontrar ciertos guiños de complicidad con ese estilo en algunas notas de la revista "La Mano", que dirige Roberto Pettinato.

Realmente, la labor que hizo esta publicacion no tiene parangón. Antes, los pocos que tenían oído para sacar los temas en guitarra eran semi-dioses, gurúes, elegidos, hasta que llegó Cantarock y luego Toco y canto y se popularizó todo. Recuerden que antes no existían ni Internet ni CD's, ni TV por cable .

Yo fui avido coleccionista de Cantarock, en su formato chiquito, "chiquitito" y grande, cuando se asocio con la Rock and Pop (los que la conocieron saben de lo que hablo).
Y tambien de la revista hermana "El Musiquero"
Incluso tuve el privilegio de ver una reseña de mi grupo de musica de entonces!

A fines de 1985 Pipo Lernoud y compania se dedican a editar una enciclopedia del rock en tres fasciculos, que es lo que presentamos ahora.
No es la primera vez que esta obra aparece en internet, pero es bueno rescatar esta gran obra!

El escaneo es cortesia de mi amigo Guillermo
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Y un poquito de historia...
Cuando el rock aprendió a cantar.

Una vez más el espacio de literatura es dedicado a una de las publicaciones más recordadas del imaginario rockero. Marcó un antes y un después en los medios gráficos y el rock nacional, alcanzando una tirada impensable para una revista de este tipo en los jóvenes años 80. Con ustedes la Cantarock.

Allá por los 80, a partir de la guerra de Malvinas, se dio aquel famoso fenómeno por el cual las radios solo pasaban música en español, tratando de que prevalezca el sentimiento nacional, abriéndole la puerta a la nueva democracia y una casa más ordenada. Pipo Lernoud -poeta, compositor y periodista- volvía al país para encontrarse con proyectos nuevos de viejos amigos como Miguel Grimberg, que dirigía, entre otros, la revista Mutantia, y una casa llamada Multiversidad donde se dictaban talleres de temáticas alternativas. Allí fue donde Leonardo Sacco propuso hacer algo parecido a El alma que canta, una vieja revista tanguera, pero plasmando lo que ellos conocían mejor: el rock nacional.

Con solo 4 inversionistas, con 100 dólares cada uno, decidieron hacer algo para aquellos pibes de 15 años que recién comenzaban a descubrir grupos como Sui Generis o Almendra. Los contenidos serían: entrevistas a fondo a los artistas de turno, notas filosóficas, actualidad y, por supuesto, letras y partituras del rock nacional. Llamaron a Daniel Curto que sacaba todas y cada una de las notas de los temas del rock; a jóvenes como Marcelo Fernández Bitar y Eduardo Berti que estrenaban sus Comodore 64 recolectando noticias sobre los últimos discos y bandas nuevas; además del dibujante Titi Albarracin que realizaba las tapas con caricaturas de los artistas locales. A todo esto sumémosle la
brillante idea (que no muchos entendieron entonces) de sacar pósteres con producciones especiales donde los músicos se transformaban: Fito Páez salió como Rambo, Pappo fue Amadeus, Charly apareció tomando la comunión y Luca vestido de bebé. Este último fue quizá el póster más recordado.

En 1983 Cantarock llegó a los kioscos en su primera versión con 3500 ejemplares, para asombro y satisfacción de sus editores se agotó rápidamente, por lo que decidieron redoblar la apuesta y elevaron el número a 7000, y nuevamente se agotó. Era un hecho increíble para la época, el precio era sumamente accesible y todos los pibes querían llevársela a la escuela para tocar y cantar en los recreos. Doblando y redoblando la apuesta llegaron a ser una de las revistas con mayor tirada para la época, alcanzando un techo de más de 100.000 ejemplares y publicaciones cada 15 días.

Entre el 83 y el 85 fueron sus años de mayor apogeo, educando a la cultura joven y manteniendo contentos a los padres quienes todavía querían saber en qué andaba Charly García o Spinetta. Además se fueron ocupando de abrirles las puertas a bandas nuevas como Sumo, Los Twist, Soda Stereo y Virus. En ese momento, comenzaba la competencia; existía la revista Pelo, pero aun así Daniel Ripoll sacó al ruedo una edición llamada Toco y Canto, igual en tamaño, con letras y tablaturas de músicos internacionales, pero sin contenidos periodísticos. Se vendió como pan caliente. Por esa época también nacían la radio Rock & Pop, el suplemento Sí! y varias editoriales que apuntaban de nuevo a lo internacional.

Entonces la Cantarock decidió renovarse, amplió su tamaño y sacó números especiales con bandas como The Police y Led Zeppelín. Además de incluir la sección “El imperio contra ataca” con letras y tablaturas en inglés.

Esta revista no salió para un público preexistente, sino que lo creó, al igual que lo hizo el Expreso Imaginario y muchos otros artistas de esos prósperos años. La Cantarock fue otro gran semillero de jóvenes periodistas como también lo fueron Humor o Pan Caliente. Para fines de los 80 los jóvenes volvieron a interesarse por el pop internacional. La revista dejaba atrás sus tapas dibujadas para sacar grandes fotos de las bandas de turno como los entonces jóvenes Fabulosos Cadillacs; el público se regeneraba una vez más, aquellos adolescentes habían aprendido a tocar la guitarra. El pop internacional generó más ventas que el rock nacional y el mercado pegó un giro industrializando radios, revistas y recitales.

En 1988 la última tirada vendió 6000 ejemplares, cumpliendo un ciclo. Luca Prodan, Miguel Abuelo y Federico Moura se van de gira al más allá llevándose consigo una década y, bajo el brazo, una pila de Cantarock para leer.

 Maia Loy.
http://mbsmusicos.com/blog/2010/08/23/literatura-cantarock/

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4 comentarios:

Darienzo dijo...

Canta Rock fue muy importante en mi vida musical! Aprendi mucho de armonía con las excelentes lecciones de Daniel Curto. Las esperaba ansioso cada quince dias. Cuantos recuerdos lindos.

daniel dijo...

Amaba esa revista!!!! Como si fuera poco tuve la suerte que Titi Albarracìn me dibujara a mi abrazado con Calamaro en una remera que todavìa tengo.

xxl dijo...

Sin olvidar a Augusto quien diseño las primeras tapas de Cantarock, tristemente fallecido

Lapices dijo...

yo empece a aprender guitarra con esas revistas, por que me lo regalaron mis tios que siempre supieron llevarme por el camino del rock. es bueno recordar a canta rock.

Walter Avellaneda
de
Lapices

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