miércoles, 8 de febrero de 2012

1950-2012


...La soledad es un amigo que no está...

es su palabra que te ha de llegar igual...

Si es que sus sueños son luces en torno a tí,

tu te das cuenta,

que él ya nunca ha de morir, nunca ha de morir...



Chau Flaco, siempre estaras en nuestros corazones. Una perdida terrible que nos ha dejado sin palabras. Se te va a extrañar.



Hasta siempre Flaco!

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Como te voy a extrañar, ni te imaginas!

Anónimo dijo...

asi te recordaremos: http://youtu.be/_IPWUcFKSSs

Anónimo dijo...

¿Dónde está aquel lugar
al que todos llaman cielo?
Si nadie viene hasta aquí
a cebarme unos amargos
como en mi viejo umbral.♫♪♫♪

Raúl dijo...

Gracias Flaco!! Buen Viaje

Ineluctable / inescrutable dijo...

Leemos en el Capítulo 3, “El mundo entre mis manos”, del libro "Galimberti. De Perón a Susana. De Montoneros a la CIA" , de Marcelo Larraquy y Roberto Caballero:

“... El GRULA (1) se reunía una vez a la semana en un local de la UCRI de la avenida Belgrano, con la autorización del ex gobernador de Buenos Aires, Oscar Alende. En cada encuentro se incorporaba gente nueva. Avanzado el año 1967, ‘Coco’ Estela, que cursaba el primer año de Bellas Artes, logró reclutar a dos chicos de su curso. Uno se llamaba Emilio Del Guercio. El otro, de pelo enrulado hasta pasados los hombros, era Luis Alberto Spinetta. Los dos tenían diecisiete años.

Del Guercio y Spinetta eran amigos del barrio y se sentaban en el mismo banco en el Instituto San Román. Habían egresado en 1966. A los dos les interesaba el arte y la música. Spinetta formaba parte del coro de la Iglesia y su papá cantaba tangos en audiciones de radio. Le gustaban Piazzolla, Los Beatles, Waldo de los Ríos, Bill Haley. También amaba la literatura. Andaba siempre con Rayuela bajo el brazo. En ese tiempo, quien no tenía una teoría sobre cómo armar el libro de Cortázar, era considerado un marciano. Por eso se entusiasmaba cuando conversaba con Carlos Grosso de literatura.

Del Guercio estaba más politizado. Su padre era peronista. Pero tanto él como Spinetta estaba influidos por lecturas cristianas. Iban a los retiros espirituales del padre Jorge Adur, que era una autoridad del Instituto. También les encantaba componer música. Spinetta tenía un stock de canciones desde el colegio primario. En los últimos años del secundario, Spinetta cantaba con Los Larkings. Emilio Del Guercio, en cambio, estaba en Los Sbirros con Edelmiro Molinari. Sin embargo, en 1967, la banda de Spinetta se paralizó porque a Rodolfo García, el baterista, le tocó la conscripción. Entonces Los Larkings y Los Sbirros se fusionaron. Armaron una banda a la que todavía no le habían puesto nombre.

Del Guercio y Spinetta llevaron a JAEN (2) a dos amigos que egresaron del San Román: Ricardo Mitre, ‘El Turco’, que buscaba un lugar para canalizar sus inquietudes políticas, y Luis Alberto Vuistaz, ‘Lucho’, hijo de una familia acomodada del Norte argentino que también quería participar.
(...) JAEN participó en la primera agitación callejera de la CGTA, en repudio a los dos años de gobierno de Onganía, el viernes 28 de junio de 1968 en Plaza Once. La marcha estaba prohibida. En los días previos, el gobierno anunció que grupos guerrilleros habían repartido armas para utilizar en la concentración y organizó un dispositivo de seguridad con carros de asalto. La Policía montada fue a las puertas de las fábricas y universidades para impedir que obreros y estudiantes marcharan hacia Once.

Galimberti propuso a sus cuadros –que entonces no sumaban más de veinte– un sistema organizativo de ‘formaciones reagrupables’, que debían intentar el ingreso a la plaza desde distintas esquinas y reunirse una vez superado el cerco policial. Los manifestantes se juntaron en bares cercanos, presentándose indiferentes a la convocatoria obrera. Esperaban la orden de los sindicalistas de la CGTA para entrar a la Plaza en forma sorpresiva.

Spinetta y Del Guercio se metieron en la fila de una parada de colectivos. Debido a su excesiva longitud, la fila empezó a ser requisada por la policía. Los oficiales iban escudriñando uno a uno, a corta distancia, hasta que se detuvieron en Spinetta. Su pelo largo era un indicio de rebeldía contra la autoridad. Le pidieron sus documentos.

–¿Qué mierda estás haciendo acá? –le preguntó el policía mientras deletreaba su cédula de identidad.

Spinetta dijo que esperaba el colectivo para ir a la casa de un amigo.

–Abrí la valija –ordenó el oficial.

En ese momento empezó la revuelta. Una cinta explosiva lanzó una llamarada de quince metros. La Plaza se llen

http://rambletamble.blogspot.com/

xxl dijo...

Totalmente destruido por la perdida del Flaco.

Jacobo dijo...

Spinetta tu música estara siempre en los corazones, se nos fue un alma de diamante.

Anónimo dijo...

Poesía en sus palabras, en sus dedos y su voz melodía celestial.. flaco sos lo mas grande de mi generación y seguirás siendolo por la eternidad..

austerlitz50 dijo...

DOLOR INFINITO.

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